Resumen

La ladera de Benamejí, de 950 m de longitud y 170 m de desnivel, ha sufrido periódicamente deslizamientos. Los modelos hidrogeológico y geotécnico, basados en datos de campo, se utilizaron para optimizar las medidas de estabili­zación, proyectadas para hacer frente al doble origen de los problemas: las bajas características geotécnicas del terreno y el elevado nivel piezométrico general. La estabilización se basó en medidas de drenaje y refuerzo: una pantalla de pozos drenantes, de 1,5 m de diámetro y 50 m de profundidad, y dos filas de pasadores (en forma de módulos-pantalla y pilotes) actuando como elementos estructurales de contención y como protección de las edificaciones afectadas.