Resumen

Durante el terremoto de Northridge (Los Ángeles, California), ocurrido el 17 de enero de 1994 colapsaron o que­daron gravemente dañados siete grandes viaductos. En este artículo, tras un breve repaso a unos cuantos conceptos bási­cos sobre comportamiento sísmico y forma de rotura de elementos de hormigón armado, se describen y justifican estructu­ralmente los daños más importantes originados por el terremoto en los puentes.
Cuatro de los viaductos colapsaron por falta de resistencia a esfuerzo cortante de las pilas más rígidas y/o con mayor re­sistencia a flexión, dando lugar en ellas a mayores esfuerzos cortantes. Otro puente, con gran esviaje, colapsó por pérdida de apoyo del dintel ante grandes desplazamientos horizontales relativos en las juntas a media madera. Los dos restantes, proyectados más recientemente, colapsaron por la existencia de detalles inadecuados que dieron lugar a una insuficiente ductilidad a flexión en zonas localizadas. Uno de ellos presentaba sección variable sin armadura adecuada y en el otro al­ gunas pilas se empotraban al cajero de un canal, lo que provocó un acorta miento de su longitud efectiva.
Por último se describen, de forma muy breve, las soluciones de refuerzo frente al sismo que actualmente se están utili­zando con éxito en California.